Tus típicos bloqueos mentales y cómo gestionarlos

¿Te sientes bloqueado, no sabes muy bien por qué y no ves cómo puedes avanzar?

¿Miras lo que estás creando y piensas “menuda chapuza”, crees que no está suficientemente bien, que ya hay muchas personas y empresas haciendo eso y que cómo vas tú a conseguirlo?

Lleves ya tiempo con tu negocio o quieras comenzar uno, los bloqueos mentales son normales en cualquier fase de desarrollo de tu empresa. Yo los tuve cuando empezaba y los sigo teniendo ahora. Nadie se libra. Pero hay que aprender a gestionarlos y no dejar que te dominen.

El perfeccionismo, la comparación o el miedo son sólo algunos de los bloqueos que puedes experimentar y debes aprender torearlos si quieres progresar con tu negocio y ver resultados.

Porque al final, las cosas las consiguen los “hacedores”, los que actúan a pesar de sus miedos.

En el vídeo de hoy te cuento cómo identificar los típicos bloqueos mentales y cómo manejarlos para que no te condicionen más.

Recursos mencionados en el vídeo:

Mi libro Quién soy yo para hacer esto (Disponible sólo en Amazon).

Y si quieres desbloquearte y librarte de las creencias que están condicionando tu crecimiento empresarial, tu prosperidad, tu libertad, si quieres ahondar más en tu mentalidad y forma de pensar, te invito a unirte aquí a mi transformador programa Mindset que empezará en septiembre.

Al apurarte a la lista prioritaria podrás acceder de inmediato y gratis a mi grupo privado en Facebook donde estoy ya haciendo sesiones en directo sobre temas relacionados con la mentalidad, nuestras creencias y nuestros patrones de comportamiento que afectan nuestra capacidad de alcanzar nuestras metas más ambiciosas.

Aquí puedes apuntarte.

Un fuerte abrazo,

Laura

Cabecera-emails-mindset

FacebookTwitterEmailWhatsApp

Cómo gestionar el dinero de tu negocio

¿Qué tal llevas la gestión del dinero de tu negocio? No me refiero a las cuentas e impuestos trimestrales. Tampoco me refiero a lo que facturas, sino a la administración en si del dinero que ganas.

¡Espera!

Antes de que dejes de leer este post porque lo consideres un tema poco atractivo o interesante, o que pienses que no va contigo, quiero enfatizar que lo que convierte a una persona en un empresario de éxito no es sólo su capacidad de vender, sino también su habilidad de manejar bien el dinero que gana.

No sabes cuántos negocios se van al traste por una mala gestión de su dinero.

En el vídeo de hoy te explico un sistema de gestión del dinero de tu empresa que revolucionará tu negocio y que te permitirá tener liquidez, saber cuánto puedes gastarte en otras inversiones para el negocio, ver con un simple vistazo cuánto tienes de beneficios o controlar lo que te gastas.

¡Dale al play!

Menciones del vídeo:

 

Y si quieres desbloquearte y librarte de las creencias que están condicionando tu crecimiento empresarial, tu prosperidad, tu libertad, si quieres ahondar más en tu mentalidad y forma de pensar, te invito a unirte aquí a mi transformador programa Mindset que empezará en septiembre.

Al apurarte a la lista prioritaria podrás acceder de inmediato y gratis a mi grupo privado en Facebook donde estoy ya haciendo sesiones en directo sobre temas relacionados con la mentalidad, nuestras creencias y nuestros patrones de comportamiento que afectan nuestra capacidad de alcanzar nuestras metas más ambiciosas.

Aquí puedes apuntarte.

Un fuerte abrazo,

Laura

 

Cabecera-emails-mindset

FacebookTwitterEmailWhatsApp

Cómo escalar tu empresa de servicios

Empecé mi negocio, como seguramente tú, buscando libertad. Quería tener flexibilidad, ser mi propia jefa, no tener que rendirle cuentas a nadie.

Como la mayoría de negocios de servicios, inmediatamente al inicio de mi empresa me vi atrapada en un modelo de autoempleo, es decir, intercambiaba mi tiempo por dinero. Sí, era mi propia jefa, sí, podía decidir si trabajar un martes por la mañana o un sábado por la noche, pero no tenía libertad. ¿Por qué? Porque si me ponía enferma no facturaba, si me iba de vacaciones no facturaba, porque si no era yo la que estaba al pié del cañón no facturaba. El negocio dependía demasiado de mí.

A los tres años más o menos de trabajar mucho llegué a mi techo empresarial. No podía crecer más porque ya no tenía más horas que trabajar (básicamente trabaja todo el día y todos los días de la semana). Había llegado al máximo tal como lo había estado haciendo hasta ahora. Tocaba escalar de alguna forma, salir del autoempleo y pasar a ser empresa.

Cuando hablo de escalar un negocio muchos de mis clientes muestran resistencia. Me dicen que no quieren tener grandes empresas y eso está muy bien, yo tampoco quiero tener una gran plantilla de empleados, pero sí que quiero más libertad y para eso hay que tener un modelo de negocio escalable.

Si vendes servicios, seas abogado, traductor, naturópata, psicólogo, ingeniero, lo que sea, me da igual, te interesa considerar las siguientes tres formas de escalar tu empresa que te sugiero en el vídeo de hoy.

¿Listo? ¡Pues dale al play!

Estos son los recursos mencionados en el vídeo:

Y si quieres desbloquearte y librarte de las creencias que están condicionando tu crecimiento empresarial, tu prosperidad, tu libertad, si quieres ahondar más en tu mentalidad y forma de pensar, te invito a unirte aquí a mi transformador programa Mindset que empezará en septiembre.

Al apurarte a la lista prioritaria podrás acceder de inmediato y gratis a mi grupo privado en Facebook donde estoy ya haciendo sesiones en directo sobre temas relacionados con la mentalidad, nuestras creencias y nuestros patrones de comportamiento que afectan nuestra capacidad de alcanzar nuestras metas más ambiciosas.

De nuevo, puedes aquí puedes apuntarte

Cabecera-emails-mindset

FacebookTwitterEmailWhatsApp

¿Cuál es tu problema con el dinero?

Nuestra relación con el dinero es complicada.

Queremos más pero estamos peleados con él. Pensamos y nos decimos que el dinero es fuente de problemas, que la gente rica es corrupta o snob, que el dinero no es importante y que no da la felicidad (aunque la falta de él, SÍ), que el dinero es escaso, que el dinero te hace mala persona o desafortunado en el amor y un sin fin de creencias más.

Además, tenemos patrones de comportamiento y de gestión del dinero heredados de nuestra cultura o familias que hace que nos compliquemos la vida.

También pensamos que nunca llegaremos a ciertas cantidades, vamos, no se nos pasa por la cabeza puesto que tenemos una mentalidad de trabajador por cuenta ajena.

Sin ir más lejos, ayer quedé con una amiga mía y le decía que se hiciera el favor de dejar de pensar en cómo gastar menos y que empezara a pensar  en cómo ganar más. Que dejara de pensar como una empleada y empezara a operar como una empresaria (es autónoma), que buscara soluciones y un modelo de negocio de empresa y no de autoempleo. Que se diera cuenta que facturar 50.000€ no es para nada imposible para ella (no sé cuánto factura pero me puso los ojos como platos al decirle esa cifra) y que hay mucha gente ganando eso y mucho más. Que se reconciliara y reclamar su ambición porque ser ambicioso no es un insulto sino una suerte y bendición. Que mirase cuál era su relación con el dinero y que la reescribiera.

Y es que si no cambiamos nuestra forma de pensar, estas creencias afectan nuestras decisiones y acciones y, por lo tanto, los resultados que tenemos.

Por eso en el vídeo de hoy hablo sobre cómo puedes mejorar tu relación con el dinero.

Para mí fue clave hacer este ejercicio en un momento de mi vida donde debía 30.000€ de un préstamo y me encontraba totalmente hundida.

Esa época fue un punto de inflexión para mí, como puedes imaginar, donde inicié una proceso de autoconocimiento para entender cómo había llegado hasta ahí y para saber cómo salir de ese pozo. Yo al final “simplemente” quería prosperar, vivir tranquila, sin preocupaciones económicas.

No fue un camino recto, sino más bien de muchas curvas (entiéndase como miedos y obstáculos) pero si alguien me hubiera dicho entonces que mi vida en el 2018 sería como es, no me lo habría creído. De hecho, aún no me lo creo y doy gracias a la vida por todo lo bueno que ha venido después de todo lo malo.

Es por eso que creé Mindset, mi programa de mentalidad empresarial donde enseño todo lo que he aprendido en este viaje y que uso en mi día a día para conseguir más más ambiciosos sueños y que es la evolución del que fue mi programa Dream Big Play Big.

Mindset abrirá puertas en septiembre, pero si deseas recibir notificación prioritaria puedes apuntarte gratis aquí y formar parte de mi comunidad privada en Facebook donde voy a empezar a hacer ya nuevas sesiones en directo sobre estos temas.

Y ahora sí, aquí tienes el vídeo de esta semana:

Pon los precios caros

Cómo mejorar tu asertividad y hacerte respetar

¿Cuál es pues tu relación con el dinero? Comparte conmigo tus creencias y de dónde crees que vienen a continuación. ¡Me encantará leer tu comentario!

Un fuerte abrazo,

Laura

Cabecera-emails-mindset

FacebookTwitterEmailWhatsApp

Cómo saber cuándo contratar a alguien

¿Estás pensando en contratar a alguien? ¿Quieres saber cuándo es el mejor momento para hacerlo y cómo hacerlo de forma sostenible?

En el vídeo de hoy te explico cómo supe yo cuándo había llegado el momento. Además, comparto también el proceso de reclutamiento que uso en mi empresa.

Creo que uno debe contratar a alguien si ya no da a basto. Recuerdo la época donde mi primera empleada entró que estaba tan desbordada que mi trabajo empezó a verse afectado, empecé a cometer fallos. Trabajaba 12-15 horas al día los siete días de la semana y comenzaba a odiar mi negocio.

Contratar por primera vez es algo vertiginoso. Uno se pregunta si realmente es el momento, si podrá comprometerse a pagar un sueldo a largo plazo. Uno también se pregunta si esa necesidad de contratar es definitiva o temporal. Al menos, así lo recuerdo yo. Tenía miedo de empezar a trabajar con alguien y que luego la faena bajara y que no le pudiera pagar el sueldo. Además, el nivel de responsabilidad aumenta exponencialmente cuando tienes a tu primer empleado ya que hasta entonces sólo respondías ante ti mismo.

Pero debo decir que contratar ha sido una de mis mejores decisiones empresariales. De hecho, me encanta contratar y tener el equipo que tengo y es gracias a que contraté que pude hacer crecer mi negocio. Lo digo con total seguridad, sin haber tenido empleados no podría en absoluto haber llegado donde estoy ni tener el tipo de vida y tiempo que tengo ahora.

Así que en el vídeo de hoy te cuento cómo fue el proceso desde el principio y cómo lo hago cuando busco a alguien para incorporar a mi equipo

¡Dale al play!

Espero que lo que aquí comparto te ayude con tu negocio 🙂

Un fuerte abrazo,

Laura

 

FacebookTwitterEmailWhatsApp

Qué es y cómo superar el síndrome del impostor

Qué encontrarás en este artículo:

¿Sientes que no tienes ni idea de lo que estás haciendo? ¿Temes que un día se den cuenta? ¿Cobras precios bajos o no terminas de lanzarte porque no te crees profesional? Lo tuyo es un claro caso de síndrome del impostor, y vamos a solucionarlo

Ay, ¡cuánto te entiendo! No conozco a nadie decente que no se haya sentido así alguna vez en su vida y recorrido empresarial.

Yo no he estado libre de este síndrome tampoco. En su momento era una pesada compañía que arrastraba y sentía cada vez que quería hacer algo nuevo. Con el tiempo, y con mucho empeño, he aprendido a gestionarlo y dominarlo para que no me limitara.

 

Si no lo sabes gestionar bien, sentirte un fraude puede afectar al crecimiento de tu negocio y a los resultados que consigas. Por eso es tan importante que lo identifiques y lo sepas dominar, ¡para que no te controle y termines saboteando tu vida y tu negocio!

Lo bueno de identificar un problema es que le puedes poner solución: sigue leyendo y descubre cómo plantarle cara a tu síndrome del impostor y superar tu inseguridad profesional para conseguir todo lo que quieres. Al final del artículo también verás un vídeo donde te doy algunos consejos para gestionar tu síndrome del impostor y mantenerlo a raya para que no te condicione más.

 

 

 ¿Qué es exactamente el síndrome del impostor?

 

El síndrome del impostor es un fenómeno psicológico según el cual una persona es incapaz de internalizar sus logros y sufre un miedo persistente a ser descubierto como un fraude.

Parece un término muy actual, muy de la era de Instagram, pero lo cierto es que lo acuñaron dos psicólogas clínicas, Pauline Clance y Suzanne Imes, allá por 1978.

A pesar de que tienes pruebas de tu competencia y tu capacidad, e incluso tienes experiencia y la formación adecuada, sabrás que sufres este síndrome porque sientes que no mereces el éxito que has conseguido, y atribuyes tus logros a la suerte, a una coincidencia o a tu supuesta capacidad de hacer creer a los demás que eres más competente e inteligente de lo que en realidad crees ser.

Básicamente, el síndrome del impostor sería esa sensación de “se van a enterar de que no tengo la más remota idea de lo que estoy haciendo”. 😱

“Cómo voy a cobrar yo esto si no soy una profesional reconocida”.

El síndrome del impostor es esa parte de ti, esa mutación de tu fronterizo, que te dice “¿pero adónde vas, qué te has pensado? ¿Quién eres tú para hacer esto?”. 

Se trata de un mecanismo de defensa de tu parte inmovilista que utilizas para protegerte, para no decepcionarte, para que no destaques y te apartes de tu clan (familia, amigos, colegas, sociedad, etc.), para no pasar vergüenza, etc.

Es un miedo a fallar, a exponerte, a ser criticado, a que los demás confirmen tus peores temores…La verdad es que aquí puedes añadir todos los miedos del mundo, hasta los más sutiles.

Lo más curioso es que el síndrome del impostor es muy normal entre la gente honesta y perfeccionista. También está muy unido al tema del merecimiento, a sentirnos merecedores de todo lo que nos pasa.

 ¿De dónde viene el síndrome del impostor?

 

Tu síndrome del impostor suele tener su origen en tus experiencias y/o en tus creencias:

◈ Experiencias anteriores: Por ejemplo, como lo intentaste y fracasaste una vez, ya crees que estás sentenciado y que nunca vas a triunfar. También puede venir de experiencias que tuviste en la niñez o en la adolescencia y que, ya las recuerdes conscientemente o no, están afectando al adulto que eres ahora.

 

Por ejemplo, tu autoestima puede depender de lo que te dijeron cuando eras pequeño. Y ojo, no digo esto para que busques culpables, sino para que seas consciente de lo que te ocurre y puedas buscar soluciones.

 

◈ Creencias: Hay tantas creencias limitantes como personas. No tienes suficiente experiencia, necesitas formarte más para tener algo que te acredite frente a los demás, tú no eres de los que les pasan esas cosas, no eres un profesional asentado en tu sector, etc.

 

 

¿Cómo nos afecta el síndrome del impostor?

 

Como te comentaba al principio del artículo, el síndrome del impostor puede tener consecuencias devastadoras para tu autoestima, tu trabajo y, en definitiva, para tu vida. Estas son algunas de las formas en las que nos puede afectar el síndrome del impostor:

❌ Haciendo que cobremos menos por nuestro trabajo.

 

Cuando nuestro síndrome del impostor está activo, solemos dar más de lo que está presupuestado o pactado, lo que en inglés se conoce como overgiving.

 

Esto esconde una creencia de que lo que te han pagado es demasiado. Por eso digo que el síndrome del impostor está muy relacionado con el tema del merecimiento.

❌ Hace que cedamos en negociaciones, aunque sepamos que lo que nos están ofreciendo o imponiendo no es justo (con la consecuente rabia o rencor que esta situación puede hacer que acumulemos al sabernos tratados de forma injusta)

 

 

❌ Hace que rechacemos ofertas que nos harían llegar al siguiente nivel: propuestas de colaboración, ponencias, etc.

 

Esto puede ocurrir por miedo e inseguridad, por sentir que no estamos lo suficientemente acreditados, por sentir que no somos tan expertos y por tanto no deberíamos cobrar por nuestro conocimiento, o por una combinación de todos estos factores.

 

En los peores casos, el síndrome del impostor puede hacer que directamente no salgas de detrás de la pantalla de tu ordenador, y que no vayas a por las oportunidades que harían que consiguieras tus objetivos.

 

 

Las máscaras de tu propio síndrome del impostor 🎭

El síndrome del impostor va y viene, muta según el nivel en el que nos encontremos.

De hecho, esta sensación de que eres un fraude se activa siempre que vas a por más. Cuando subes al siguiente nivel y empiezas a tener más visibilidad e influencia, de repente tu síndrome del impostor (sí, ese que pensabas que ya habías vencido) se vuelve a activar.

Vuelve a aparecer con un discurso diferente, diciéndote que quién eres tú para hacer esto, que no tienes ni la más remota idea de lo que estás haciendo, que eres un fraude…

Así que es como un baile: lo gestionas, subes al siguiente nivel, reaparece, vuelves a gestionarlo, etc. ¡Siento decirte que no te librarás nunca de él! Pero sí que puedes – y debes- dominarlo para que no influya negativamente en tu vida.

Una de las mutaciones más comunes es la de escudarnos en la formación. La formación es un arma de doble filo. Estar en continua formación y aprendizaje está bien, pero hay que tener cuidado de no caer en excesos y en escondernos detrás del “cuando termine esta formación por fin podré hacer esto o lo otro, etc”.

Aquí estaríamos cayendo en la parálisis por análisis, lo cual nos mantiene en un estado inmovilista que nos aleja de crear la vida que queremos para nosotros. Y eso es precisamente lo que busca nuestro síndrome del impostor: mantenernos en “lo malo conocido”.

Es la excusa perfecta, la de “no estoy lo suficientemente preparado”

 

 

Cómo superar el síndrome del impostor

 

Vamos a lo importante: ¿cómo gestionar el síndrome del impostor? A continuación comparto contigo varios consejos que estoy segura de que te serán de utilidad.

 

Admite tu problema

 

El primer paso es tomar conciencia de lo que te pasa y darte cuenta de que esa sensación de que eres un fraude te está limitando y frenando en todos los aspectos. Una vez que identificas lo que te ocurre, es más fácil luchar contra ello.

 

Prepárate lo justo y necesario

 

Si te ayuda a sentirte más seguro, puedes hacer una formación que te acredite como profesional en el campo al que te quieres dedicar. Pero OJO, una formación, ¡no una carrera entera! (salvo que quieras ser abogado, arquitecto o médico, claro). Muchos no paran de encadenar formaciones, diciéndose que aún no están preparados, cuando en realidad se están escudando detrás de esta necesidad de acumular títulos.

 

Da pequeños pasos y no grandes zancadas

 

El miedo se supera dando pequeños pasos y pasando a la acción. No puedes pretender pasar de no haber hablado nunca en público a dar una charla delante de 1.000 personas, porque el miedo te colapsaría.

La idea es ir dando pequeños pasos, avanzando poco a poco, para adquirir confianza y cultivar esa sensación de merecimiento. 🌱

También debes tener muy en cuenta que la confianza en uno mismo solo se consigue en el terreno, y no desde el sofá. Esto nos lleva al siguiente punto.

 

Practica, practica, practica

 

La seguridad que estamos buscando sólo se consigue con la práctica. Por ejemplo, cuando los médicos salen de la carrera no tienen ni idea de salvar vidas y seguramente se sienten muy impostores.

Es en la residencia, en el quirófano, en la consulta, cuando se convierten en buenos profesionales, cuando van especializándose y adquiriendo experiencia y conocimientos. Y no por ello dejan de cobrar cuando están aprendiendo, ¿lo ves?

En nuestro caso es lo mismo: no vas a ser mejor experto o sentirte menos impostor porque hagas un curso teórico más. Vas a ganar confianza y a superar pasito a pasito tu síndrome del impostor cuando empieces a practicar, a exponerte y a tratar con tus clientes.

Además, el síndrome del impostor está muy conectado con la gente perfeccionista y exigente consigo misma. Pretenden ser excelentes desde el primer intento y no entienden que esa excelencia se consigue con la práctica. Así que permítete intentarlo.

 

Ten en cuenta que lo importante son los resultados que ayudas a conseguir a tus clientes. 

 

Cuando yo contrato un diseñador gráfico, me da exactamente igual qué estudios tiene o dónde aprendió a manejar el Photoshop. Lo que quiero es ver su portfolio, cómo son sus diseños, si son estéticos y si funcionan, si nos entendemos bien…es decir, quiero ver resultados.

Por eso, una buena estrategia para ayudarte a superar tu inseguridad es conseguir testimonios de tus clientes.  

 

No permitas que el miedo te frene 

 

Es muy importante conectar con tus emociones, tanto las positivas como las etiquetadas como negativas. Una de ellas es el miedo. Piensa que sentir miedo es síntoma de que nos estamos moviendo: si no tuviéramos miedo querría decir que estamos estancados, en lo que yo llamo el reino de lo malo conocido.

Así que si tienes miedo, ¡fantástico! Significa que vas por buen camino.

Además, siento comunicarte que el miedo va a seguir ahí. Desde mi experiencia, el miedo no se va nunca, simplemente muta. Lo importante es no dejar que te frene y que no sea excusa. Se trata de tener más ganas que miedo y de hacernos buenos compañeros de nuestro miedo.

✅ Otra estrategia que quizá te ayude al principio es el famoso Fake it until you make it”  o  simúlalo hasta que lo consigas. Si al dar un nuevo paso te sientes inseguro o te falta confianza, finge que te sientes seguro hasta que consigas sentirlo.

 

Conecta con las ganas y el entusiasmo.

 

Conectar con tus ganas, con tu motivación y con el entusiasmo es tan importante (o más) que gestionar tu miedo.

Las emociones que sientes son un indicador del camino que tienes que seguir. Aunque el miedo esté ahí, si tu deseo te habla, si tienes alegría y entusiasmo, ¡sigue adelante a pesar de ese miedo!

👌 Este es uno de mis trucos: enfocar mi energía en las ganas y en el entusiasmo más que en el miedo. De hecho, el entusiasmo es una de mis emociones favoritas porque me da fuerzas para seguir adelante y alcanzar todas las metas que me proponga.

Como has visto en este artículo, para mí el mindset (la forma de pensar) es SUPER importante. Creo que todo empieza en nuestra cabeza, que si yo creo algo posible, si yo me creo capaz y merecedora de algo (tanto personal como profesional), esto afecta a las decisiones que tomo y, por lo tanto, a mis acciones y resultados.

Te sorprendería ver cuántas veces termino trabajando la mentalidad de mis clientes, a pesar de que también trabajemos su estrategia y desarrollo de negocio.

Porque si tú estás bloqueado y piensas que debes trabajar horas interminables porque así es como te han inculcado que se consiguen las cosas, o si no tienes límites con tus clientes potenciales o no crees que debas cobrar los precios que mereces….da igual cuántas tácticas te explique.

No harás nada hasta que no cambies tu discurso mental. Porque todo empieza en nuestra mente.

En mi curso Mindset trabajamos para desbloquearte, vencer los miedos que te paralizan o te hacen ineficaz, desprenderte de prejuicios y creencias que condicionan tus resultados y cambiar aquellos patrones de comportamiento perjudiciales para ayudarte a conseguir la vida de tus sueños.

Si quieres ser el primero en enterarte cuando volvamos a abrir inscripciones, puedes apuntarte aquí

¿Quieres disfrutar del este contenido en formato vídeo? ¡Dale al play y empieza a librarte de tus miedos!

Espero que estos consejos te resulten de ayuda y que todo lo que te he contado te sirva para gestionar tu síndrome del impostor.

Cuéntame, ¿eres de esa mayoría de profesionales que sufren el síndrome del impostor? ¿Qué vas a hacer para recuperar tu confianza y superar esa autoexigencia excesiva que te provoca tanta inseguridad profesional y que castra tus sueños?

Te espero en los comentarios.

Y si conoces a algún emprendedor o pequeño empresario al que creas que este post puede resultarle de ayuda, por favor, mándaselo para que así también se beneficie del contenido ❤️

Un fuerte abrazo,

Laura

 

FacebookTwitterEmailWhatsApp

Cómo hacer crecer tu lista rápidamente

¿Quieres saber qué acciones son las que te ayudan a hacer crecer tu lista rápidamente? Pues en el vídeo de hoy voy a contarte cuáles creo que funcionan mejor.

Si llevas un tiempo conmigo sabrás de la importancia que le doy al email marketing y a hacer crecer tu lista. Y es que aunque muchos se empeñan en decir que el email marketing ha muerto, yo no puedo estar más en contra y varios estudios lo demuestran.

Es más, llevo desde el 2011 con este negocio y nunca he visto que el email marketing haya dejado de funcionarme, al contrario. En estos años también he visto pasar muchas modas que parecían que iban a quedarse (hello Periscope? Google+? emails de Facebook? ) y a borrar el email de la faz de la tierra. Por eso ahora mismo ni me preocupan bots, stories y mil historias más que saldrán. La única constante en estos años ha sido y seguirá siendo el email.

También detecto un error en la estrategia de muchos de mis clientes y es que se  centran únicamente en venderle a su lista sin implementar acciones que hagan crecer dicha lista y renovarla. Lo entiendo, hacer crecer tu lista te obliga a salir del armario o de la pantalla tras la cual te refugias, pero es que si quieres hacer crecer tu lista debes ser osado y proactivo.

En el vídeo de hoy no solo te cuento qué estrategias te ayudarán a aumentar tu base de datos con rapidez, sino también los dos tipos de estrategia existen y cómo debes combinarlas para un crecimiento más sostenible.

¿Listo? ¡Pues dale al play!

Otros recursos mencionado en el vídeo:

Cómo montar un sarao

Haz aquí mi test de diagnóstico empresarial

Masterclass gratuita: Diseña tu lanzamiento en 5 pasos

Mi curso Email Marketing Fórmula Estratégica

Espero que este vídeo te haya sido de utilidad. Y si conoces a alguien que pueda serle de ayuda, por favor, hazle llegar este post.

Muchas gracias por estar aquí.

Un fuerte abrazo,

Laura

 

FacebookTwitterEmailWhatsApp

Cuánto y cuándo es suficiente

He dudado un año entero sobre si hacer este vídeo no, sobre si hablarte de esto o no.

Si estás aquí, lo más seguro es que ni por asomo sientas que tienes suficiente y que busques maneras de hacer crecer tu negocio para tener más y mejor. Por eso tengo miedo de que pienses que soy una snob por hablarte de cuánto y cuándo es suficiente.

Sabes que soy una persona ambiciosa (sí, he usado la palabra ambiciosa a pesar de que puede que te suene negativa) y que siempre animo a la gente que también lo sea, a que se permita pensar en grande, a tener metas más osadas. Sin embargo, hará unos dos tres años, mi ambición, tal como la había estado sintiendo, se paró.

No me malinterpretes, evidentemente siempre he querido que mi empresa creciera, pero mi entusiasmo y mis ganas más viscerales no estaban ahí.

Durante todos estos años estuve viendo cómo otras personas lanzaban grandes proyectos y montaban grandes campañas, mientras yo me sentía culpable por no hacer lo mismo. Era muy curioso porque pensaba que tenía que estar haciendo lo que los demás hacían pero no lo sentía, no quería hacer todo eso y no entendía por qué. ¿Dónde estaba mi ambición? ¿Y por qué me sentía culpable o inadecuada?

Hasta que un día comprendí por qué mi ambición se había parado. Lo había conseguido, tenía lo que quería y tenía suficiente.

También me he dado cuenta de lo importante que es saber cuándo y cuánto es suficiente para tener una vida plena y no entrar en la loca vorágine del más más y más sin conciencia.

Te invito a que mires este vídeo tan especial que he creado. Me siento bastante vulnerable y expuesta hablándote de esto y espero que no me mal interpretes. Mi intención es tan solo inspirarte y motivarte y espero que así sea.

¡Me encantará leer tus respuestas en el blog y seguir con esta conversación!

Otros artículos relacionados que pueden inspirarte:

Tu verdadero problema con el dinero.

La ambición y nuestros prejuicios.

Muchísimas gracias por estar aquí, por leerme y por ver mis vídeos.

Y si conoces a alguien que creas que le puede ayudar este artículo o contenido, por favor, mándaselo para que este debate llegue a más personas.

Un fuerte abrazo,

Laura

FacebookTwitterEmailWhatsApp

Cuál es el mejor formato de curso o producto digital

Si te estás planteando crear tu primer curso o producto digital, seguramente tendrás muchas preguntas.

¿Qué formato elijo? ¿Hago un programa por todo lo alto con vídeos, sesiones en directo, que tenga su convocatoria y se cierre? ¿O creo algo de autoestudio siempre disponible? ¿Sirve un ebook o mejor creo algo con vídeo y audio? Por nombrar sólo algunas de las dudas más típicas.

La verdad es que es fácil sentir la presión de tener que hacer el megaprograma de tu vida. Pero ojo, cada uno de los formatos de curso o producto digital que elijas tiene sus ventajas y desventajas y te recomiendo considerarlo con atención.

Por eso, en el vídeo de hoy te cuento los pros y contras de cada una de las opciones, para que puedas elegir con cuál empezar.

Recurso mencionado en el vídeo:

Masterclass: Crea tu lanzamiento en 5 pasos

Espero que este vídeo te haya resultado útil. Muchas gracias por estar aquí y nos vemos en el próximo.

Un abrazo,

Laura

PD: Por cierto, te dejo aquí una entrevista que me hizo Andrea García, fundadora de The Biz Camp donde hablamos, entre otras cosas, sobre el papel que han jugado los masterminds en mí.

 

FacebookTwitterEmailWhatsApp

¿Emprendo solo o con socios?

El otro día una amiga me contó una idea de negocio que tenía y cómo se lo había propuesto a su cuñada para emprender con ella.

Según me iba contando de la respuesta de su cuñada (quien, por cierto, aceptó), se me encendieron las alarmas internas. Sus respuestas eran verdaderas “red flags”.

Le insistí a mi amiga que lo hablara de nuevo con ella y que gestionara mejor sus expectativas porque su cuñada tenía una visión muy distorsionada de lo que sería emprender.

Mi amiga no le estaba ofreciendo un empleo, si no que la estaba invitando a ser socia, en lo bueno y en lo malo, en la duras y en las maduras, a asumir el riesgo conjuntamente, a poner dinero igual que ella, a pelear por cada cliente las dos por igual, a quizás no ver un duro los primeros meses a celebrar los triunfos juntas cuando ocurriera, a tener una visión compartida.

No solo eso, también creo que la razón por la que se lo propuso a su cuñada es la equivocada. Es decir, que me parece perfecto que la gente quiera montar un negocio con socios, solo que tiene que ser por las razones correctas.

El emprendimiento es como el amor, no te puedes casar con alguien para no estar solo, da igual con quién.

Yo no he emprendido nunca con socios, pero sí que sé qué es empezar un negocio y lo que implica. También tengo gente muy cercana a mí que tienen negocios con socios y puedo decirte que, o todos los miembros van a la una, o el tema se complica.

En el vídeo de hoy, doy algunos consejos a una persona que está en la tesitura de si continuar con sus socios o si montárselo por su cuenta. Y aunque ella tiene la última palabra, le explico también cómo tomar la decisión correcta.

Si tú también tienes que tomar una decisión importante, aunque no sea exactamente la misma que la de esta persona, este vídeo puede ayudarte muchísimo.

Si no lo has hecho ya, aquí puedes hacer mi test de diagnóstico empresarial.

Muchas gracias por estar aquí.

Un fuerte abrazo,

Laura

PD 1: Como quizás veas, este es el último vídeo de la maratoniana tanda de vídeos que dejé grabados en verano antes de dar a luz. Voy con tirantes y me falta el aire al hablar porque estaba de 8 meses. ¡Aún me maravillo de haber dejado tanto preparado con antelación!
PD 2: Por cierto, ¿estamos ya conectados en Instagram? ¡Aquí me puedes encontrar! 🙂

FacebookTwitterEmailWhatsApp