Los temas legales acostumbran a ser de lo último que nos ocupamos cuando empezamos un negocio. Estamos tan pendientes de conseguir clientes y generar ingresos que olvidamos esa parte, pensando que somos demasiado pequeños para que esos asuntos vayan con nosotros. Más bien creemos que eso es para las corporaciones y empresas más grandes, ¿sí? Llegamos incluso a pensar que existe un vacío legal