No sé si te habrá pasado, pero en mi caso, hace años, llegué a un punto en mi negocio en que sentía que ya no podía continuar sola y que necesitaba a alguien, a un mentor, para saber hacia dónde tirar y cómo proceder con mi empresa. Estaba en un punto de inflexión, sentía que había llegado a mi techo empresarial tal como estaba