Es un hecho. Tu negocio necesita más clientes. Y aunque la sola idea de ir en su búsqueda te aborrece y desearías poder ignorarlo, te armas de valor y decides que vas a sacarlos de debajo las piedras si hace falta. Así que mientras te pones las pinturas de guerra y tomas tus mejores armas — a saber: tu móvil, tu email y las