¡Ya es verano! Lo que supone que estamos en el ecuador del año. Un momento perfecto para revisar qué tal andan aquellos objetivos que nos habíamos marcado a al comienzo del año. ¡Uy! ¿Que los has aparcado? ¿Y eso por qué? Pues no estás sólo. Uno pierde la determinación y concentración del principio y los objetivos pasan a diluirse en una niebla de desánimo