¿Te cuesta decir no cuando un cliente te pide un descuento o te regatea un presupuesto? ¿Te cuesta rechazar cuando un cliente te pide algo que no estaba presupuestado y terminas haciendo de más? ¿Evitas la confrontación como en sesiones de venta, negociaciones o directamente en situaciones incómodas tanto profesionales como personales? ¿Sientes que tus opiniones no son respetadas, por ejemplo, por tus socios