¿Eres muy consciente del ambiente de un grupo? ¿Lees a las personas nada más entrar en una sala? ¿Te das cuenta de los silencios, de los cambios de tono, de lo que “podría pasar” antes incluso de que pase? Puede que te definas como empática, sensible, conciliadora, fácil. Pero quizá lo que te ocurre no es amabilidad, sino auto-acomodación inconsciente. La auto-acomodación no es