Durante años te acostumbraste a poder con todo, a ser la que no se derrumba, la que siempre sabe qué hacer, la que sostiene, escucha y cuida. A ser la fuerte.
Pero detrás de esa fortaleza hay una historia: una niña que aprendió demasiado pronto que pedir lo que necesitaba no era atendido, que los demás eran más importantes, que mostrar su rabia era inconveniente y que su valor se basaba en lo útil que era, lo mucho que ayudaba, la poca guerra que daba, lo buena niña que era. Y esa niña, muy probablemente, eras tú.
Con el tiempo, te convertiste en una mujer autosuficiente, resolutiva, capaz, hacedora y admirada por ello. Pero también en alguien que no sabe cómo dejarse cuidar, que llora en silencio, que se siente sola, que confunde independencia con aislamiento y fortaleza con desconexión. Ahora, de adulta, no sabes depender. Es más, ves la dependencia como algo peligroso, de ahí tu armadura. Lo irónico es que tú por los demás te desvives…
Y lo entiendo. Porque cuando dependiste, te fallaron, cuando mostraste tus emociones, no supieron recibirlas, verte y atenderte y aprendiste a protegerte de la única forma que podías: haciéndolo todo sola.
Pero esa estrategia que te salvó, ahora te agota y te mantiene separada de lo que más anhelas: sentirte acompañada, vista y sostenida.
La verdad es que no estás hecha para cargar con todo sola. Eres un ser humano, biológicamente diseñado para depender, conectar, recibir y ser tocado por la ternura. No necesitas ser perfecta para merecer compañía y reconocimiento. No necesitas disimular el dolor para ser amada.
Aprender a depender no te hace débil, te hace humana. Porque la verdadera fortaleza no consiste en no necesitar a nadie, sino en permitirte ser vista en tu fragilidad, en dejar que alguien se quede y te acompañe cuando te desmoronas.
En este episodio te hablo de esa paradoja: cómo lo que llamas fortaleza es muchas veces una armadura, y cómo empezar a quitártela sin sentir que te estás desprotegiendo.
Escúchalo aquí:
Menciones y recursos relacionados:
Agenda una sesión individual aquí y trabajemos juntas.
Únete gratis aquí a mi newsletter.
Únete a mi membresía «Tenerte a ti misma».
Haz aquí mi test de codependencia sobrefuncional.
Accede gratis a mi curso: Rompe el patrón del autoabandono y el sobrefuncionamiento
Apúntate aquí a mi programa «Cultiva la compasión hacia ti mismo».
Compra aquí mi libro «La vida que quiero».
También puedes escucharlo desde las siguientes plataformas: Apple Podcast, Spotify, Youtube Music e Ivoox.
Porque ya has sido fuerte demasiado tiempo y ahora te toca aprender a dejarte cuidar.
Un abrazo,