¿Encadenas relaciones una detrás de otra? ¿Te cuesta estar sola, como si el vacío te resultara insoportable? ¿Te basta con que alguien te preste un poco de atención para engancharte y obsesionarte? ¿Cuando estás en pareja te pierdes y conviertes a la otra persona en tu universo?
Quizás no es que tengas “mala suerte en el amor”. Quizás estás atrapada en un patrón de adicción al amor.
La adicción al amor no es romanticismo intenso ni es “amar demasiado”. Es un enganche emocional donde conviertes a la otra persona en tu centro gravitacional. Tu estado de ánimo depende de si lo ves o no, de si te escribe o no. Tu sensación de valía depende de cómo te mire. Tu seguridad depende de si te elige.
Y cuando se distancia, entras en pánico. Así que empiezas a justificar lo injustificable. Toleras comportamientos que antes no hubieras aceptado. Te dices que nadie es perfecto, que tú también tienes cosas que mejorar. Que si haces un poco más, si entiendes más, si esperas un poco más… todo volverá a ser como al principio. Pero mientras tanto, te vas consumiendo hasta apagarte.
Cuando estás en este patrón:
- Te obsesionas con la otra persona.
- Dejas de cuidarte.
- Descuidas amistades, trabajo, cuerpo.
- Vives en una montaña rusa emocional.
- Tienes límites porosos.
- Confundes fusión con intimidad.
- Tolerarías casi cualquier cosa con tal de no ser abandonada.
Y lo más duro: sabes que algo no está bien, pero no puedes soltar. Porque soltar implicaría enfrentarte al vacío, a la sensación antigua de no ser suficiente o de no ser elegida.
La adicción al amor no empieza en la relación actual. Empieza mucho antes. Empieza en un pasado donde no recibiste suficiente atención emocional, donde aprendiste que el amor se gana, se persigue o se mendiga.
Por eso cuando alguien te da amor, atención, validación y aceptación, aunque sean una migajas, sientes alivio. Como si por fin hubieras encontrado la fuente que calma tu carencia. Y cuando esa fuente se retira, aparece la abstinencia (ansiedad, obsesión, necesidad urgente de recuperar lo que perdiste, fantasía de que si haces lo correcto volverá la magia).
En el episodio hablo de este patrón y de por qué no basta con “tener más fuerza de voluntad”. Escúchalo y empieza a entender qué está pasando realmente cuando dices que “amas demasiado”. ¡Dale al play!
Menciones y recursos relacionados:
Agenda una sesión individual aquí y hagamos un proceso juntas.
Únete gratis aquí a mi newsletter.
Únete a mi membresía «Tenerte a ti misma».
Haz aquí mi test de codependencia sobrefuncional.
Accede gratis a mi curso: Rompe el patrón del autoabandono y el sobrefuncionamiento
Apúntate aquí a mi programa «Cultiva la compasión hacia ti mismo».
Compra aquí mi libro «La vida que quiero».
También puedes escucharlo desde las siguientes plataformas: Apple Podcast, Spotify y Youtube.