El síndrome del casino y cómo lo estás pagando caro

¿Alguna vez has seguido apostando por algo (un negocio, una web, una relación, lo que sea…) sólo porque ya llevabas un montón de tiempo, dinero o energía invertido en ello a pesar de saber que no estaba funcionando?

A esto, una amiga y yo lo llamamos el síndrome del casino y no eres el primero ni, serás el último en sufrirlo.

Uno de los patrones psicológicos característicos de las personas es que tendemos a reafirmarnos y agarrarnos a decisiones, situaciones o personas donde hemos invertido tiempo, dinero y emociones a pesar de ver que no funciona.

Nos decimos cosas del tipo:

  • “Después de 15 años en el negocio, con lo que he luchado, ahora me quedo aquí como sea.”
  • “Con la de pasta que me he dejado en esta web, ahora me la quedo.”
  • “Después de 7 años de relación, dos hijos y una hipoteca, ahora me quedo.”

Parece que nos neguemos o que no queramos ver que:

  • El negocio no está funcionando porque trabajas 12 horas diarias y sólo ganas para cubrir gastos.
  • La web está haciendo que pierdas clientes porque está mal diseñada y no te ayuda a vender.
  • Cada día te sientes más infeliz en esta relación y al final os estáis destruyendo.

Lo que todas estas situaciones nos piden es un CAMBIO y es nuestra aversión al cambio, a la toma de decisiones y a lo que pueda venir después que hace que nos agarremos a lo malo conocido, ya que no sabemos ver lo bueno por conocer que nos está esperando.

En el vídeo de hoy te cuento más sobre cómo funciona el síndrome del casino, cómo te está afectando y cuáles pueden ser las consecuencias si no te ocupas de ello:

Otro consejo que olvidé añadir en el vídeo es que pongas deadlines (fechas límite) a la situación.

Por ejemplo, si un negocio o línea de producto no funciona como esperabas, puedes decirte que seguirás dándole una oportunidad mientras haces los arreglos pertinentes hasta el día X. Llegado a este día, si la situación no ha cambiado, deberás tomar la decisión de dejarlo correr y cerrar.

He visto esta técnica funcionar muy bien también en cuestiones de relaciones de pareja para desencallar la situación. Es decir, si pasados X meses, la situación es la misma, deberás tomar una decisión.

Esta simple técnica te ayuda a evitar eternizar una situación que no parece ir a mejor, evitando el desgaste que conlleva.

Yo he sufrido del síndrome del casino varias veces en distintas situaciones, pero ahora me gustaría que tú también me contaras dónde ves que estás cometiendo este error. Compártelo conmigo para que aprendamos los unos de los otros y para ver que no estamos solos en esto.

 

Muchas gracias por estar aquí y un fuerte abrazo,
Laura

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13 comentarios
  1. Xavier
    Xavier
    26 abril, 2016 a las 12:47 pm

    100% verdad que existe el síndrome del casino. Se me ocurren dos ejemplos clarísimos que han existido en mi vida respecto a lo que explicas. De he hecho tengo unos familiares que llevan aguantando un negocio con pérdidas ¡16 años seguidos! (Sí, sí, sé que es es increíble) por todo lo que llevan invertido en ello. Estoy contigo en que hay que ser valientes y dar pasos adelante respecto al cambio para mejorar tu vida.

    Responder
  2. Saúl
    Saúl
    26 abril, 2016 a las 3:55 pm

    ¡Qué razón!

    Muy buen vídeo, Laura.

    Inevitablemente vivimos y debemos vivir por y para el cambio, muchas personas se resisten a ello y anulan oportunidades. El cambio siempre es bueno, hay mucho aprendizaje y oportunidad de mejorar.

    Un abrazo,

    Saúl

    Responder
  3. Elena Faus
    Elena Faus
    26 abril, 2016 a las 5:14 pm

    Buenísimo el video, Laura.
    En los mapas antiguos aparecían dibujados diferentes monstruos en las tierras desconocidas. «Hic sunt dracones» (aquí hay dragones) era la expresión latina que se utilizaba en esos mapas y que realmente quitaba las ganas de salir a explorar más allá.
    En nuestra época, esos monstruos, son todos los obstáculos que nos podemos encontrar cuando salimos de nuestra zona de confort. Aunque a veces esa zona de confort, es de todo menos confortable, nos resistimos a salir de ella por el miedo a lo desconocido. Por experiencia, más allá no hay dragones sino un sin fin de sueños por realizar, solo hay que dar el paso.

    Un abrazo.

    Responder
  4. Mª Carmen
    Mª Carmen
    26 abril, 2016 a las 5:20 pm

    Hola Laura, simplemente me encantas!!!! Porque, aunque es normal que quieras conseguir clientes, no dejas de ser tremendamente generosa y darnos muchas cosas gratuitamente. Sinceramente, gracias.

    No soy una empresa, simplemente una pequeña bloguera que quiere saber más… El desconocimiento es nuestro peor enemigo. Y admiro tu excelente trabajo, y siempre que puedo difundo tus vídeos porque son realmente buenos. Y sé que si necesito ayuda en un futuro, tú serás a quien elija. ¡Enhorabuena y gracias por tu generosidad!

    Y digo lo de generosidad, porque cuando nadie nos conoce tendemos a ser muy generoso, y después todo lo queremos traducir en dinero, y recuerdo tu 80% y tú 20%.
    ¡Eres genial!!!!

    Responder
  5. Fernando
    Fernando
    26 abril, 2016 a las 5:28 pm

    Hola Laura,

    A mí me gusta la siguiente historia de Nasrudin:

    Mulla Nasrudin llega a un pueblo. En el mercado se queda pasmado delante de un tenderete de frutas exóticas, desconocidas, que encuentra de lo más apetitosas. Le dice al vendedor:
    Estas frutas me parecen excelentes. ¡Póngame un kilo!
    Se va la mar de contento con su compra. Un poco más lejos, le hinca el diente a una de estas frutas rojas, pero al instante siente que la boca le echa fuego. Se pone rojo. Sus ojos lloran y, sin embargo, continúa comiendo. Un transeúnte, que le está mirando desde hace rato, le aborda:
    -Pero ¿qué hace usted?
    -Creía que estas frutas eran muy buenas. Pensando que no iba a tener bastante con una sola, he comprado un kilo.
    -Comprendo, pero ¿por qué se empeña usted en comérselas? Son pimientos rojos, y son terriblemente fuertes.
    -No son los pimientos lo que yo me como ahora -profiere Mulla-, sino mi dinero.

    Responder
  6. José Carlos
    José Carlos
    26 abril, 2016 a las 5:54 pm

    Gran vídeo Laura. La justificación de «cómo vamos a tirarlo con lo que llevamos invertido» es algo con lo que se intentan justificar proyectos con un retorno negativo, tanto en la pequeña como en muchas ocasiones en la gran empresa, y en la mayor parte de los casos, como bien dices, se trata solo por intentar mantener una coherencia que lo único que lleva es a invertir más, sin darte cuenta del error y acabando finalmente en una pérdida más cuantiosa.

    Responder
  7. josefina maria benita
    josefina maria benita
    26 abril, 2016 a las 6:47 pm

    Bueno, el síndrome me agarró estando casi 10 años en una empresa, sentía día a día que yo daba para mas, pero bueno, las cuentas, había que pagar el alquiler, ropa, comida y los gustos! Me encanta viajar y sabía que era un placer que no podría darme tan seguido si dejaba ese sueldo seguro, esa entrada de dinero mensual.
    Y dejé, salí del círculo de confort e hice mil cosas diferentes hasta que llegó lo adecuado.. hasta q me golpeó la cara!!
    jajaj
    Y aquí estoy ya pasaron 4 años , y feliz de haberme puesto un último viaje como límite, una fecha final, tomé las riendas y dije, no doy mas.

    Responder
  8. María Teresa Miguel
    María Teresa Miguel
    27 abril, 2016 a las 7:57 am

    Genial, Laura! Muchas gracias! Claro que me ha pasado y más de una vez! Qué buen nombre le pusiste! Mi cerebro lo vivió en el casino y ahí no hemos vuelto a ir,jajaja! Se lo voy a recordar como así también las experiencias que trajeron cambios significativos a pesar del miedo. Abrazos!!

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  9. Lucía
    Lucía
    27 abril, 2016 a las 2:52 pm

    Uy, no sabes lo bien que me ha venido este post. Son cosas que sabemos, pero este run run hace un tiempo que me ronda, no tanto a nivel empresarial, sino personal, así que, sí, creo que es el momento de dar un volantazo, romper con lo que NO funciona y empezar de cero.

    Gracias por tus consejos. Estás muy guapa, por cierto.

    Lucía Irureta

    Responder
  10. Ana
    Ana
    27 abril, 2016 a las 4:49 pm

    Estoy encallada en mis sentimientos, todavía le quiero, hacia mi exmarido, después de 7 años.

    Responder
  11. Pilar
    Pilar
    28 abril, 2016 a las 10:12 am

    Hola Laura
    me ha llamado mucho la atención cuando dices que muchas veces no tomamos la decisión del cambio porque nos parece que sería como una falta de coherencia, cuando realmente es lo contrario, según yo lo veo. Es decir, si ya algo no te va bien, te hace infeliz, es porque has cambiado, y algo en ti, tu ser Esencial, como tú le llamas o lo que sea, te está gritando que basta ya. Así que precisamente la incoherencia sería seguir haciendo eso que no te hace feliz, y no escuchar esa voz que te dice que cambies con hechos además super concretos, como en los ejemplos que tú nos comentabas: una web que no funciona, una empresa que nos lleva casi a la ruina…ver eso, y no cambiarlo, ¡eso si que es ser incoherente!.
    Gracias por haberme hecho reflexionar acerca de la coherencia / incoherencia. Me ha venido muy bien 😉
    Un abrazo

    Responder
  12. María Pía
    María Pía
    25 junio, 2016 a las 6:03 pm

    Laura,

    Este video me ha caído en el momento preciso.
    Gracias por tu claridad y por compartirnos tu conocimiento.

    Un abrazo!

    Responder
  13. Cristina
    Cristina
    5 diciembre, 2016 a las 12:49 pm

    Hola Laura, como siempre maravillosos consejos, pero sobre todo maravillosa tu forma de conectar y transmitir.

    Sí que hay una cosa que me planteo, con respecto a un negocio, ¿Cuándo saber si estás pasándote de tiempo? ¿Cuánto tiempo hay que darle? Cuando empiezas, todo es cuesta arriba, y no hay beneficios… ¿Dónde está el límite entre el «estoy empezando y requiere más tiempo» y el «esta empresa no funciona»?

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