¿Eres muy consciente del ambiente de un grupo? ¿Lees a las personas nada más entrar en una sala? ¿Te das cuenta de los silencios, de los cambios de tono, de lo que “podría pasar” antes incluso de que pase?
Puede que te definas como empática, sensible, conciliadora, fácil. Pero quizá lo que te ocurre no es amabilidad, sino auto-acomodación inconsciente.
La auto-acomodación no es solo decir que sí cuando quieres decir no. Es un estado constante de hiperconciencia: estar más pendiente de lo que ocurre fuera que de lo que pasa dentro de ti. Es vivir monitorizando a los demás, escaneando el entorno, leyendo a los demás, anticipando necesidades, tensiones o posibles conflictos y asumiendo una responsabilidad que no te toca por todo ello.
Desde fuera puede parecer amabilidad, sensibilidad o buena educación. Pero por dentro es agotador. Es como llevar un programa pesadísimo abierto en segundo plano que consume todo tu ancho de banda mental. O como ir por la autopista en segunda marcha: avanzas, sí, pero con un desgaste enorme.
Vivir en hipervigilancia e hiperconciencia permanente es vivir en modo alerta constantemente. Con ansiedad de base, con el sistema nervioso activado, con picos de cortisol que te dejan exhausta.
Tu energía mental se va en cosas que no son tu responsabilidad como gestionar estados emocionales ajenos, dinámicas que no te corresponden, resultados que no controlas.
Y además del cansancio, la consecuencia también es la desconexión de ti: tener dificultad para saber qué quieres, qué necesitas o qué sientes, porque tu atención está siempre fuera.
La buena noticia es que este patrón no eres tú. Es algo que haces y lo que se aprende por supervivencia se puede desaprender con conciencia.
En este episodio hablo de cómo reconocer cuándo te estás acomodando, de por qué ocurre, del coste real que tiene y de cómo empezar a traer tu atención de vuelta a ti, a tu cuerpo, a tu presente. No para volverte indiferente ni dura, sino para dejar de regalar tu energía donde no corresponde.
Escucha el episodio aquí:
Porque tu sensibilidad puede ser un superpoder pero solo cuando deja de gobernarte y pasa a estar a tu servicio.
Menciones y recursos relacionados:
Agenda una sesión individual aquí y hagamos un proceso juntas.
Únete gratis aquí a mi newsletter.
Únete a mi membresía «Tenerte a ti misma».
Haz aquí mi test de codependencia sobrefuncional.
Accede gratis a mi curso: Rompe el patrón del autoabandono y el sobrefuncionamiento
Apúntate aquí a mi programa «Cultiva la compasión hacia ti mismo».
Compra aquí mi libro «La vida que quiero».
También puedes escucharlo desde las siguientes plataformas: Apple Podcast, Spotify y Youtube.