Accede GRATIS a mi curso "Ser Más Feliz"

Terapeuta y Coach

Terapeuta y Coach​

Cómo dejar de intentar complacer siempre a los demás

Si llevas demasiado tiempo viviendo pendiente de caer bien, de agradar, de no molestar, de adaptarte, de evitar conflictos, de mantener una imagen de buena persona, de trato fácil o de ser la versión “aceptable” de ti… este vídeo es para ti.

Porque aunque a veces lo llames empatía, adaptabilidad, buenos modales, generosidad, o sensibilidad, la verdad es que estás atrapada en una compulsión: la necesidad de complacer y de agradar.

Y aunque no hay mala intención,  no es inocua.

Agradar es tu forma de controlar. Controlar cómo te ven, qué piensan de ti, si te aceptan o no.

Porque en el fondo, no toleras la idea de decepcionar, de incomodar a alguien, de desagradar, de ser vista en toda tu verdad y que eso no guste.

Porque has aprendido a asociar el amor con la adaptación y tu valor con la mirada externa. Porque necesitas sentirte validada por fuera porque por dentro no sabes cómo sostenerte.

Y eso tiene consecuencias.

Cuando complacer y agradar se convierte en tu estrategia relacional por defecto, ocurre lo siguiente:

  • Te desconectas de ti. No sabes lo que sientes, necesitas o prefieres.
  • Tu autoestima se deshace ante la crítica, el juicio o el rechazo.
  • Externalizas tu valor y  merecimiento.
  • Condicionas tu vida a la aprobación de los otros y empiezas a vivir a través de la mirada de los demás.

Y claro, a fuerza de agradar, dejas de habitarte. Y a fuerza de dejar de habitarte te abandonas a ti misma.

En este episodio explico, con mucha claridad, por qué vivir pendiente de complacer y de gustar no es bondad ni sensibilidad, sino una forma de autotraición.

Y porque (aunque no te hayas dado cuenta) puede que lo hagas mucho más de lo que crees.

DESCUBRE COMO SER MÁS feliz

Reenfoca tu mirada para vivir con más calma, ilusión y optimismo. Inscríbete GRATIS para acceder a esta curso de 6 lecciones en el que ayudaré a cultivar una actitud de esperanza e ilusión que con la que conseguir todo lo que te propongas.

5 comentarios en «Cómo dejar de intentar complacer siempre a los demás»

  1. Hola Laura,

    Quería darte las gracias, me he sentido muy identificado con todo lo que comentas en el vídeo y me ha parecido muy interesante e iluminador. Pero para tratar de aplicarlo lo difícil es llegar a tomar la fuerza necesaria para vencer esa forma de actuar que se ha convertido en zona de confort. Creo que el paso 3 que comentas (no lo desvelo para no hacer spoilers) puede llegar a ser el obstáculo más difícil de superar. Gracias por tu tiempo y por tus aportaciones, ya que el mindset puede ayudar e ir más allá del márqueting, el emprendimiento y el entorno empresarial.

    Responder
  2. Hola Laura, estupenda charla mujer, ponerla en practica y listo. Me gusta cuando casi al terminar os dices, no seais masoquista. Vale. Gracias

    Responder
  3. Gracias Laura x tu video, es perfecto y aplica a mi situación tal cual, en cientos de videos de autoestima etc., ninguno aborda la problemática de la forma tan certera. No solo en la problemática como sino así en la forma de superarlo. Gracias…!!!

    Responder
  4. Laura, hace poco tuve mi momento eureka relacionado con este patrón, y encontrar este video tuyo semanas después es como un regalo del universo. Te lo agradezco.

    La necesidad de complacer a los demás es un gran monstrito al que tienes que alimentar día y noche. En mi caso, fue difícil identificarlo porque imaginaba que lo tenían personas sumisas, que siempre estaban agachadas ante todo. Pero, oh, sorpresa, cuando descubrí que no es así. Considerándome fuerte y razonable, lo tenía y yo estaba a los pies del monstrito. Él me dominaba a mí.

    El monstrito comelón y desgastante sale en determinadas relaciones, y lleva a una insatisfacción horrible. Más haces (más le das de comer), más necesitas hacer. Como si este monstrito fuera un barril sin fondo, porque ¡es que no se llena con nada!

    Cuando lo descubrí, fue muy revelador en cuanto a mi personalidad. Y es increíble cómo lo describes en el video, porque es tal cual. Obvio, darse cuenta no es agradable, pero ser consciente de tener el monstrito permite que después lo domemos.

    Y, pues, yo estoy en ese proceso. Una parte de mí se siente segura con el monstrito porque es la mascota interna que he tenido toda la vida, pero otra parte de mí ha decidido y quiere deshacerse de él. Porque ese monstrito no me va a dar cariño nunca, ni nada de lo que se edifique a su alrededor lo hará.

    Además, he reflexionado que si mi objetivo es buscar que me quieran, pues me concentraré en la búsqueda, y ahí me quedaré busque que busque que busque. Por el contrario, si quiero amor, cariño y afecto, pues ya mi camino está mejor trazado, el monstrito estará enjaulado y lograré enfocarme en alcanzar mi objetivo: el amor, el cariño y el afecto empezando por mí, porque mi corazón está lleno de amor y tengo tanto que hasta sobra para mí (o, mejor, tengo tanto que después de ultrabañarme en él, me sobra para los demás).

    Te cuento todo porque tu video me ha llegado en un momento clave. Y te lo agradezco. No sabes cuánto me ayuda saber que, por un lado, no soy la única alimentando a un monstrito inútil, y, por otro, porque escucharlo con tus palabras, con esa tranquilidad, con esa ternura y con esa compasión, fue tranquilizador. Porque, claro, lo primero que hice al descubrirlo fue ponerme una lista de adjetivos duros, porque descubrir que uno es feliz arrodillado y que no se quiere lo suficiente ya de por sí es todo un problema. Pero tú lo pones con tales palabras que es un abrazo.

    Me sentí acogida por ti. Así que muchísimas gracias. Y espero que muchas más personas escuchen, pero escuchen de verdad, tus palabras y ese amor que das.

    Por mi parte, hay un agradecimiento enorme hacia ti y hacia la vida misma, porque te puso en mi camino en un momento más que adecuado.

    Un abrazo, y que la vida te llene de amor siempre.

    Responder

Deja un comentario

DESCUBRE CÓMO SER MÁS feliz

Reenfoca tu mirada para vivir con más calma, ilusión y optimismo. 

Inscríbete gratis para acceder a este curso de 6 lecciones en el que te ayudo a cultivar una actitud de esperanza e ilusión.